Es cierto. Es una lástima estar un fin de semana como el que hemos dejado atrás pensando más en exámenes que en otra cosa y perdiéndonos algunas maravillas de lo que al mundo deportivo se refiere. Empata el Madrid*, gana Roland Garros Rafa Nadal y se ve una espectacular carrera de Fórmula 1 en el Gilles Villeneuve de Canadá con susto incluido por suerte sin problemas para el piloto. El asterisco, es obvio. En otras condiciones no me iba a alegrar de que el Madrid empatas pero es que el sábado teníamos la suerte los madridistas de vivir una de esas noches que nos gustan a nosotros, merengones. Ver como Laporta y todos los culés pasan en 18 segundos de la alegría a un pesimismo como el que se estaba viviendo en el Camp Nou. Ese momento no tiene precio. Marca Rud en la Romareda. Al Madrid le quedaba un gol. Pero de repente, marca el Español de Barcelona y al que le hacía falta el gol era precisamente al Barcelona y, por qué no, al Sevilla. Hombre, pena da. Cierto es, pobres catalancillos y demás culés. Pero viendo como el Zaragoza se jactaba de los males del Madrid y con que efusividad cantaban los goles del Barcelona pues… como que se te queda un mejor cuerpo si cabe, ¿verdad? Hoy más que nunca se puede decir eso de “el que ríe último ríe mejor”. Sólo espero que ni Barcelona ni Sevilla -que también todavía tiene opciones- no le tengan que recordar al Presidente Calderón los momentos que pasó eufórico junto a los aficionados que se encontraban en Zaragoza. Dicen que es una falta de respeto, yo creo que lo que pasó esa noche era digno de celebrar. No creo que llegar dependiendo de sí mismo a la última jornada sabiendo como se vivieron parte de los momentos finales de los dos partidos son dignos de estar felices. No sé si tanto, pero por lo menos si era para estar contento. Cambiando de deporte. Nos pasamos al tenis. Lo de Rafa, directamente, no tiene nombre. ¿Quién decía que se había terminado su hegemonía cuando hace tres semanas perdía en la final de Hamburgo frente a Federer? Pues una vez más, en el torneo que está el pobre Roger con unas ganas comprensibles de ganarlo ya que es el único Gran Slam que le queda volvió a perder contra el de Manacor. Esta vez fue por un 6-3, 3-6, 6-3 y 6-4. Perdiendo así sólo un set en todo el Toreno. Gran Rafa de nuevo. Y van tres. Y avisa, “el próximo llegará el cuarto”. Y para terminar, una carrera espectacular. La Fórmula 1, con Alonso saliéndose en la primera curva del recorrido hasta cuatro veces. La primera intentando adelantar al que a la postre sería el ganador de la carrera, su compañero, Lewis Hamilton. Tremenda carrera como decía. Con varios coches de seguridad a lo largo del Gran Premio de Canadá. Coches que no beneficiaron absolutamente nada a Alonso. Dos de ellos coincidieron justo antes de parar Fernando. En una no tenía nada de gasolina con lo cual no le quedó otra que entrar y posteriormente fue penalizado por entrar cuando era prohibido, pero, si no ¿qué iba a hacer? Por el contrario a Hamilton le beneficiaron ya que salió dos veces cuando acababa de repostar, con lo cual, perfecto. Al final Alonso fue séptimo al terminar también, por si fuera poco lo que le había pasado, con problemas en el coche. El susto, y no pequeño, nos lo dió el polaco Kubica que salvó milagrosamente la vida tras un espectacular, de los que no se recuerdan. A casi 300 km/h chocó con la un muro en la segunda parte más rápida del recorrido. Fractura de pierna en un primer momento, es decir, nada tras ver el accidente. Examen En fin, fin de semana deportivo de infarto en el polideportivo nacional. El domingo sabremos quien es finalmente campeón de liga. Mañana veremos el estreno en Queen’s de Nadal y tendremos que esperar para volver a ver a Alonso, esperemos que en lo más alto hasta este fin de semana (gracias al comentario).